NÚMERO ACTUAL
En todo el tiempo que llevamos trabajando en la Revista de Antropología Visual, hemos observado que cada número es un desafío particular. Por ejemplo, los primeros números fueron de aprendizajes, no solo por el proceso de edición de una publicación periódica, sino también por los desafíos tecnológico, en el sentido de ir conociendo y siendo testigos del avance de las redes digitales, con su potencial para la circulación de imágenes de alta calidad, tanto fotografías como videos. Por cierto, este número no es la excepción, y poco a poco va tomando forma, una forma que consideramos coherente con el proyecto editorial y creemos que contribuye al desarrollo del conocimiento sobre lo visual en múltiples dimensiones. Pero también es un proyecto que se va consolidando al interior del Centro de Investigaciones Diego Barros Arana, una iniciativa de revista periódica y edición continua, dentro de una unidad de larga y brillante trayectoria en la edición de libros.
Si bien estamos en pleno trabajo en la edición n°34 de la Revista de Antropología Visual, ya tenemos dos artículos publicados. El primero trata sobre lo que sería una mirada a la masculinidad entre floricultores en México. Además, el texto se sustenta en experiencias con fotografía performativa, y algo que no es menor, desde ojos colombianos, en este caso, del sociólogo Diego Álvarez. El segundo artículo nos lleva a la región andina de Argentina y los pueblos indígenas que la habitan, todo esto, en algunos artículos publicados por la célebre revista Caras y Caretas, un espacio central para entender las tensiones propias del proceso de modernización y construcción del país en el periodo finisecular. Este trabajo fue escrito por Michel Meza y Rodrigo Ruz, quienes cuentan con una sólida trayectoria de publicaciones conjuntas, por lo que este trabajo constituye un nuevo aporte para entender el norte de Chile y sus relaciones a nivel regional. En un proceso de avance importante, tenemos un artículo sobre la documentalista experimental Chick Strand, quien es considerada una figura clave en los cruces entre antropología, cine experimental y cine etnográfico. También publicaremos un trabajo sobre el Álbum de tejidos y alfarería Araucana (1929) para la Exposición Iberoamericana de Sevilla, inaugurada en mayo de ese mismo año. Más adelante iremos comentando los nuevos trabajos a publicar, una vez que concluyan su respectivo proceso editorial.
La entrevista de este número constituye una valiosa polifonía a cuatro mujeres que son parte central de la antropología visual en Brasil: Cornelia Eckert, Carmen Rial, Clarice Peixoto y Sylvia Caiuby Novaes, “cada una con una trayectoria marcada por la investigación, la docencia y la creación de espacios institucionales claves para el campo”, en palabras de las antropólogas argentinas Wanda Balbé y Soledad Torres Agüero. Con toda certeza, esta entrevista es central para “la comprensión de la historia de la antropología visual en Brasil, mostrando las tensiones, las estrategias colectivas, los conflictos y las negociaciones que hubo en su desarrollo y fortalecimiento en contextos institucionales diversos”.
En la sección de videos tenemos dos trabajos realizados al alero del proyecto Ambulante de México (www.ambulante.org). El primero de ellos se titula Iarhini: corazón de madera, y aborda la historia de un grupo de artesanos de la comunidad de Pichátaro en el estado Michoacán, donde el oficio constituye tanto un medio de vida como una expresión de identidad y memoria colectiva. El segundo documental trata sobre una pareja de Ihuatzio, también de Michoacán, quienes asumen el papel de guías, guardianes de la tradición y portadores de la palabra durante las festividades comunitarias, donde pronuncian discursos rituales en p’urhépecha.
La reseña de libros, parte con los comentarios a La Trinchera Realista: Consignas de la plástica comunista chilena de la temprana Guerra Fría (2025) de Josefina Lewin. Esta reseña fue escrita por la académica del Instituto de Estética de la Pontificia Universidad Católica de Chile; Elixabete Ansa Goicoechea. En este sentido, la profesora Ansa establece puntos de lectura que son del todo interesantes, perspectivas que originalmente fueron parte de la presentación del libro en la Biblioteca Nacional.
Para cerrar esta editorial tentativa, queremos dar la bienvenida a Lissien Salazar como editora de la RAV. Su incorporación será un apoyo fundamental para fortalecer nuestro trabajo editorial en distintos ámbitos. Asimismo, hacemos una mención especial al Archivo Fotográfico del Museo Histórico Nacional, que, como ya es tradición, nos facilitó la imagen utilizada en la portada. Finalmente, destacamos la importancia de seguir impulsando la Revista de Antropología Visual desde una institución directamente vinculada con la conservación, la investigación y la difusión del patrimonio cultural, convencidos de que este proyecto constituye un aporte significativo al desarrollo de los estudios visuales en nuestro país.
Gastón Carreño
Director
Revista de Antropología Visual