Aportes de la antropología visual aplicada a la construcción colectiva de memorias sociales y políticas en la postdictadura chilena.

En este trabajo presentamos las reflexiones surgidas en torno al aporte de la Antropología Visual Aplicada al proceso de construcción de Memoria Histórica, Social y Política por parte de miembros de la Agrupación Metropolitana de Ex Presas y Presos Políticos. Narramos el desarrollo de una metodología consensuada (participativa) al calor del olvido activo de las instituciones. Donde se genera-recupera un vínculo de trabajo en conjunto entre la sociedad civil (Agrupación) y la institucionalidad académica (Archivo Etnográfico Audiovisual, Universidad de Chile) en miras al rescate, preservación y visualización de otras memorias, no oficiales sobre el golpe militar y la represión política durante la dictadura.

Palabras claves: Antropología Visual Aplicada, Trabajos de Memoria, Trauma Psicosocial, Postdictadura.

Autor:
Andrea Chamorro

Licenciada en Antropología, Universidad de Chile. Investigadora asociada al Archivo Etnográfico Audiovisual, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile.
Juan Pablo Donoso
Licenciado en Antropología, Universidad de Chile. Investigador audiovisualista del Archivo Etnográfico Audiovisual, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile.
Wally Kunstmann
Presidenta de la Agrupación Metropolitana de ex Presas y Presos Políticos, Santiago de Chile.
e-mail:
andrea_achp@yahoo.com, juanpablo_1704@yahoo.com & wallykunst@hotmail.com

Recibido: 18 de abril 2006    Aceptado: 28 de abril 2006





 
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Situación de visualización y denuncia que los propios sobrevivientes desde sus distintas organizaciones, habían emprendido desde el año 2001 constituyendo la Comisión Ética Contra la Tortura. Organización que demanda al gobierno a crear una instancia de investigación específica respecto a las experiencias de represión y tortura, lo que fue la Comisión Política de Prisión y Tortura o Comisión Valech que develó las estrategias represivas de la Dictadura sin causa de muerte y que dio paso a un modelo de reparación social, moral y económica a los/as sobrevivientes.

En este sentido, nuestro trabajo con la Agrupación tuvo como corolario un escenario en el cual sus integrantes comenzaban un proceso activo de reflexión respecto de su situación política postdictadura y su papel en la lucha por el “castigo a los culpables”, en el cual el trabajo por la memoria era prioritario en sus acciones. En este contexto y dada la dificultad que habían tenido con el mantenimiento y preservación de las fichas médicas y judiciales de sus miembros, surge la iniciativa de la registrar audiovisualmente las experiencias y lugares de detención (itinerarios de detención y prisión política) con el fin de proveerse de un registro de sus memorias susceptible de divulgación y comunicación.

Fue así que como equipo de trabajo vinculado al Archivo Etnográfico Audiovisual del Departamento de Antropología de la Universidad de Chile y la Agrupación Metropolitana de Ex Presos y Presas Políticos, diseñamos los primeros productos audiovisuales. El primero de ellos fue la documentación audiovisual de testimonios in situ en los distintos lugares de detención, que comenzamos con el Estadio Nacional siguiendo un orden cronológico y de importancia ya que por allí pasaron miles de prisioneros y prisioneras en los primeros meses de la Dictadura. El segundo producto fue el fichaje audiovisual de cada uno de los integrantes de la Agrupación, el cual seguía una pauta flexible de preguntas que apuntaban a registrar fechas de detención, instituciones represivas, itinerarios de detención y tortura; a la vez que las motivaciones presentes respecto de sus participaciones en la organización.

Trabajo que tuvo la función de visualizar políticamente a los integrantes de la organización respecto de sus presencialidades y actualidad de sus luchas en el marco de la democratización del país. Las que en su conjunto se configuran como patrimonio histórico y político de esta organización a la vez que trabajo por la “memoria histórica de los pueblos”, haciéndolo parte del acervo histórico y cultural de todos/as los/as chilenos/as.

Algunos pasos hacia el trabajo audiovisual de memoria.

En lo que sigue, nos importa reflexionar y aportar a la discusión de las interrogantes que nos recorren en relación a nuestro rol en el trabajo de construcción de memoria social y política, queriendo dar cuenta con esto del trabajo de registro audiovisual de testimonios de prisión y tortura políticas de ex prisioneras y prisioneros políticos; el cual venimos realizando desde mayo del año 2004, junto a la Agrupación Metropolitana de ex Presas y Presos Políticos. Nuestra motivación inicial surge del interés político-social de apoyar el trabajo de rescate y visualización de la memoria histórica ejercido por la Agrupación en el contexto de sus luchas por avanzar en la construcción de “Verdad y Justicia” en nuestro país, a raíz de la manifiesta impunidad respecto a las violaciones a los Derechos Humanos. En este camino nos insertamos como equipo de registro en la tarea de recoger relatos y testimonios orales referidos a la experiencia histórico-subjetiva de su participación y situación social durante la Unidad Popular y después, en tiempos de Dictadura; objetivos que trazados por la Agrupación significaron nuestra entrada a las reflexiones que siguen.


Nuestra breve historia de trabajo y preguntas surge así.

El universo de la Agrupación Metropolitana de Ex Presas y Presos Políticos, reúne a más de cien ex militantes, sindicalistas, pobladores/as, obreros/as, dueñas de casa, que no sólo luchan por “Verdad y Justicia” respecto de las violaciones a los Derechos y Humanos sino que también mantienen un trabajo activo respecto de la construcción de Memoria Histórica del período represivo.
Siendo uno de los ejes de la organización el definirse a sí mismos como luchadores sociales, resignificando con ello la noción oblicua de “víctimas”, que si bien da cuenta de la violencia ejercida desde el Estado sobre los cuerpos no permite movilizar señales públicas respecto de la presencialidad de sus demandas actuales. Éstas, sostienen dentro del concierto social y político de post-dictadura una posición crítica respecto de los móviles democráticos de tratamiento de los Derechos Humanos por parte de los partidos de la Concertación.

Por lo demás, recién el año 2003 aparece públicamente la figura de torturados y torturadas políticas como víctimas de las maniobras represivas de la Dictadura1.  Sabemos que para el Informe gubernamental de la Comisión de Verdad y Reconciliación sólo existía -en términos de visualización pública- como formas represivas las ejecuciones y torturas con causa de muerte, dejando de lado a los más de 300.000 sobrevivientes de tortura a lo largo de todo Chile. .

Importando como formato documental de una historia no oficial ni hegemónica, cuyos sujetos voluntariamente al margen de los poderes fácticos han mantenido la voluntad de reconstruir el pasado para el futuro.

De esta forma hemos dado los primeros pasos hacia la conformación de un Archivo Audiovisual sobre el Terrorismo de Estado en Chile entre los años 1973 y 1990, trabajo que representa el inicio de un empeño mayor por aportar a la recreación de posibilidades de comprensión no sólo de nuestro pasado social y político; sino que también de la historia cultural chilena respecto a los actuales procesos de democratización y el persistente ejercicio de impunidad que ha silenciado sistemáticamente los efectos de la política represiva. De ahí que el Archivo de Memoria porte la tácita pretensión de aportar con materiales de crítica cultural que permitan espejear los recorridos fracturados de los caminos hacia construcciones sociales posibles (otras).

Tarea que se traza en forma permanente pero cuyo proceso de elaboración y construcción tiene los objetivos de estar abierto a la consulta pública, para que sean empleados no sólo por personas dedicadas a la investigación académica sino que en lo posible sean retazos de historias apropiables por organizaciones sociales y populares como experiencia de pasado-futuro.

Sentido final que nos plantea interrogantes que creemos relevante explicitar y entregar a la reflexión, con el propósito de contribuir a los debates académicos y políticos en torno a la relación entre memoria, cultura y política que en Chile después de los 30 años del golpe militar se ha revitalizado y cobrado nuevas perspectivas2. Para la Agrupación, en tanto, el archivo de testimonios sobre el terrorismo de Estado posee el doble objetivo de resguardar la memoria para las generaciones futuras y constituir la base para la formación de un “Museo para la Memoria” de la dictadura militar chilena, reposicionando con ello la memoria sobre el terrorismo de Estado en un lugar prominente de la vida social chilena que se integra el conjunto de diversas intervenciones -producción y divulgación de obras testimoniales, ficcionales, documentales, etc.,- que con los mismos objetivos comenzaron a expandirse desde mediados de la década de 1990. .

De este modo, queremos centrar nuestras preocupaciones en torno a dos momentos del registro audiovisual y al lugar de nuestras implicancias en la construcción de memoria y/o de relatos sobre el pasado, reflexión preliminar que se inserta en un campo de vacío de representación, que signada por el trauma histórico y social provocado por la revolución neoliberal de las fuerzas militares chilenas, hace de este tipo de texto un espacio de aproximaciones hacia la comprensión crítica de la represión y tortura en Chile. Es un texto que por definición no está completo puesto que está imbricado con las acciones de las organizaciones de derechos humanos, no sólo respecto de la visualización de las violaciones a los derechos humanos sino que también en relación al lugar histórico que les corresponde en la construcción de una democracia directa.



El trabajo de registro audiovisual y su relación en la construcción de la memoria.

Momento 1: Visita al Estadio Nacional como experiencia de memoria colectiva

Para seguir la experiencia de construcción audiovisual y colectiva de la memoria en el Estadio Nacional debemos referirnos -antes que todo- a la crucial fractura que el régimen militar impuso a la sociedad chilena. La figura del trauma psicosocial en este sentido viene a señalar la herida de una sociedad sometida a situaciones extremas (Terrorismo de Estado), en la cual el concepto de normalidad es sentido como inversión por lo que la comprensión de lo social o de las relaciones sociales se configuran, para las personas, como un sin sentido que es reforzado por la experiencia de temor y miedo provocado precisamente por quienes tenían “el deber de proteger y dar seguridad a todos los ciudadanos”. Cuestión que se sostiene no sólo en las prácticas represivas directas sino que también en la creación de una opinión pública del silenciamiento que ocultó y legitimó las prácticas del terror, recluyendo de esta forma la experiencia vivida de la violencia del Estado a la esfera acallada de los individuos.

“Llegada al Estadio por los miembros de la Agrupación de Ex Presas y Presos Políticos. Muchos por primera vez después de tres décadas”.
“Visita a Camarín. Lugar que reclusión y dormitorio donde habitaron cientos de presos”.

Así, bajo esta consideración histórica, el trabajo de registro audiovisual en el Estadio Nacional tuvo dos características de importancia para la construcción de memoria. La primera de ellas se refiere a que se trató de un trabajo voluntario de recordar, que se constituyó como un esfuerzo colectivo en el que intervinieron más de quince miembros de la Agrupación cuyas edades fluctúan entre los 60 y 80 años, por lo que el reconstruir el recinto de detención desde la memoria significó volver a pasar por escenas que en algunos casos se habían bloqueado por el dolor de las mismas. Situación en la que interviene la segunda consideración de importancia, y se refiere a la figura del grupo en la construcción de la memoria y en la contención del dolor psíquico. En otras palabras, dado que en su mayoría los/as visitantes al Estadio Nacional eran personas que, después de sus experiencias de detención, no habían vuelto pasar por este recinto, los procesos de recordar las circunstancias históricas, sociales y emotivas de las detenciones durante el año ‘73 se tradujeron en volver a revivir -ahora sintomáticamente- el dolor sufrido, y sabemos que no sólo se trata de las huellas y marcas en la piel dejadas por el paso por sesiones de tortura sino que -más allá- implica despertar el dolor psíquico no sanado ni reparado.

Bajo estas consideraciones es que importa relevar el trabajo de memoria grupal con apoyo del formato audiovisual, porque en la práctica este proceso ha significado la facultad que cada individuo -y en relación a su colectividad- ponga en escena pública, dado la potencialidad de visibilización de sus enunciaciones, no tanto el mapa de los sufrimientos sino más bien la actualidad de sus sentidos como luchadores sociales en el patrimonio social y político de la memoria. Aquí la figura del grupo contuvo a las individualidades en fractura, casi cayéndose al vacío del síntoma, forjando un lugar móvil de memoria en construcción que escoge entre otras cosas el tomar el registro audiovisual para visualizarse ya no como figuras sin nombre sólo víctimas del Terrorismo de Estado, sino que como luchadores con rostro y motivos, poseedores de una historia no demarcada por los límites de la democracia protegida. Una memoria de los/as vencidos/as que busca los sentidos de una sociedad “patas arriba”, reconociéndose en los pasillos de un espacio transfigurado por los recorridos del hacer memoria: “El Estadio Nacional no ha cambiado en nada, está igual”. La figura y representación del grupo tuvo la doble función de dar sentido legitimado en redes sociales a recuerdos que se creían anclados en la soledad de los sujetos y constituir verdad a través de la transparentación de la experiencia vivida colectivamente.
“Culminación del recorrido de memoria en las graderías del Estadio Nacional. Lugar –entre episodios represivos- de socialización cotidiana entre presos y contacto con presas políticas”.

En suma, el trabajo de memoria colectiva colaboró en la creación de sentido para las víctimas de la represión, en tanto la experiencia se despegó del dominio del cuerpo individual para pasar a formar parte del cuerpo social fracturado. Permitiendo a las personas abandonar su condición de sujetos víctimas y constituirse como sujetos de memoria, capaces de levantar discurso respecto del pasado, siendo sentida la memoria como deber ético, abrumadoramente existencial y político. La acción colectiva de recordar, para personas que en su mayoría no han asistido a terapias de reparación o de recuperación del trauma, significó volver a revivir el dolor y la fractura de sus proyectos de vida, lo que se reflejó en una sintomatología característica de procesos postraumáticos, entre otras: cambios repentinos de temperatura y presión, mareos, ahogos, ganas de escapar, sudoración, cansancio, etc. No obstante, se debe enfatizar justamente en el valor del grupo para este tipo de trabajo, puesto que significó un empeño por reconstruir y colectivizar una memoria sino que reparar con ello las redes de lo social herido.




Momento 2: Trabajo de fichaje audiovisual.

Un segundo trabajo que continuamos realizando es el registro de fichas audiovisuales de un porcentaje importante de integrantes de la Agrupación Metropolitana de ex Presas y Presos Políticos, considerando desde un principio que hablar del terrorismo de Estado en Chile no podía hacerse sin restablecer -a través de las historias personales- una parte importante de la historia chilena vedada no sólo por los poderes fácticos ligados al poder militar sino que también por el transicional proyecto de democracia. Es por ello que, importaba registrar no al prisionero abstracto víctima del terrorismo de Estado sino que al luchador/ra social con nombre y rostro, detenido por organismos del Estado y sobreviviente de las torturas. Siendo su posición vivida y presencial en el video una herramienta que habla desde la totalidad de su lenguaje posible, por lo que gesto, palabra, silencio; son sólo una parte del significado de lo expresado.

De este modo, aún cuando la realización del registro audiovisual tenía una limitación temporal dada por las limitaciones del formato en términos de los costos del soporte audiovisual, quisimos que la realización de fichas registrara la actividad social y política antes del golpe, los motivos y situación de detención a la vez que fechas y nombre de organismos represivos. Con miras a que arrojaran pistas de los móviles represivos a la vez que las dimensiones sociales de la participación política3. Algunas sesiones de grabación se realizaron de manera grupal de modo de asegurar la contención afectiva y la fluidez del relato sujeta a las posibles intervenciones de memoria del grupo. Empero, si bien esta estrategia de memoria resultó enriquecedora en términos de contenido, en su mayorías las entrevistas quedaron sujetas a las preferencias y comodidad expresiva de las personas. .

En esta primera aproximación a la construcción de un Archivo Audiovisual de Memoria Social y Política, quisimos abordar el conjunto de testimonios contenidos en la Agrupación para visibilizar y transparentar la existencia de testigos y partícipes de una historia no oficial, a la vez que aportar al trabajo social y político de construir una narración histórica que por su carácter, naturaleza y sentido se configura como un contrarelato respecto al discurso público del olvido. Por lo que la intención que nos moviliza no es el acopio museístico de relatos o recortes de pasado sino contribuir a la construcción de un “registro” de ese pasado. Material de significado histórico y cultural que queremos maximizar respecto de su valor como documento histórico y de uso sociopolítico que, en tanto memoria en movimiento, permita aportar con visiones o puentes a interpretaciones que hagan posible recuperar no sólo el poder social y popular arrebatado sino los sentidos de una historia truncada.

El modelo de trabajo que se ha ido construyendo se trasluce como una tentativa algo intuitiva, que corre paralela y se nutre a la vez de las luchas que las organizaciones y las personas vienen dando contra la impunidad y la persistencia democrática de violaciones a los Derechos Humanos.

“Testigo y actor del proceso de Unidad Popular,
ex prisionero político sobreviviente de tortura”.
““Testigo y actor del proceso de Unidad Popular,
ex prisionero político sobreviviente de tortura”.

En este sentido, creemos significativo mencionar el momento histórico y social actual en el que se inserta este trabajo, pues no sólo se problematiza a nivel de las organizaciones de ex presas y presos políticos las medidas de reparación del terrorismo de Estado. Perspectiva crítica que pone en entredicho las políticas de reconciliación y transición a la democracia promovidas por los gobiernos de la concertación; sino que en términos de opinión pública se comienzan a despejar las “dudas” respecto a la política represiva y a la experiencia de las víctimas directas de la represión. Resultando revelador la decisión personal y a este respecto política, de quienes eligen testimoniar desde un soporte que los muestra en tanto cuerpos reales (visibles, identificables), sobrevivientes de la revolución neoliberal promovida por los grupos conservadores a través de una política de terror directo. Testigos-constructores de un modelo Otro de hacer país.

En suma, se trataría de una suerte de intento de reorientación de la trama social desestructurada, los actores de antaño, vencidos/as y acallados/as en la tentativa de construir un espacio democrático traslúcido, plural, sin miedo donde la figura del sobreviviente ciertamente trae consigo posibilidades, miradas y prácticas de hacer política que cobran vigencia en el reclamo y el trabajo emotivo-político de hacer memoria.

El trabajo del Archivo Audiovisual de Memoria es una propuesta de registro que se define desde sus posibilidades de construcción, desde la evidencia para nada acotada de recoger las voces, los rostros de un otro cuerpo social.

En suma, si bien el trabajo de fichaje no ha obedecido a un patrón temporal definido dado que los miembros de la Agrupación fueron detenidos/as en distintos períodos represivos, importa resaltar los itinerarios de detención y los organismos del Estado involucrados en los mismos, a la vez que la fluidez de las narraciones respecto de la experiencia política y social vivida durante la construcción de un modelo popular de desarrollo.

Enlazados con estos planteamientos, se esbozó una pauta de preguntas estructuradas pero libres en cuanto a la naturaleza de los distintos relatos, lo que nos llevó a pensar las situaciones de interlocución en las que nos situaríamos y los efectos que todo ello tendría en los testimoniantes y en nosotros. Por lo que, detenernos en estos alcances deviene en nuestras propias dudas e interrogantes respecto de la autoridad para promover dolor a través de la actualización del recuerdo traumático, y nuestra posición ética y política en relación a nuestro trabajo de registro y la construcción de memoria.

Es por esto que, concebimos la elaboración del Archivo como un acto de memoria que se reconoce en una inspiración política dispuesta colaborar no sólo en la tarea de “pensar el Terrorismo de Estado” en Chile -adentrándonos en las dimensiones políticas, ideológicas y culturales de los conflictos que lo precedieron y sustentaron- aportando a su comprensión teórica y práctica, sino que también darle a ese pasado un estatuto de presente-futuro. Es decir, que si bien el Archivo posee una dimensión evidentemente de testimonio documental, ello no excluye a sus actores -incluyéndonos- de sus capacidades de modular con ello sus realidades y cuestionar las construcciones de “verdad verdadera” de la historia oficial. Haciendo de estos documentos audiovisuales un Archivo de lo que quedó en ruinas, relatos que aún quebrados, expresamente se constituyen como un escenario de experiencia pasada, aportes a una lucha que tiene memoria social.

Agradecimientos

Agradecemos a la Agrupación Metropolitana de Ex Presas y Presos Políticos por la voluntad política de recordar y por acordar construir un registro audiovisual que visualice la existencia material y social de sus actores.

Bibliografía de referencia.

VVAA. 1996. Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación. Tomo I. Santiago.

Benjamin, Walter. La dialéctica en suspenso. Fragmentos sobre la historia. Editorial LOM/Arcis. Santiago.

Brinkmann, Beatriz. 1999. Itinerario de la impunidad. Chile 1973-1999, un desafío a la dignidad. Colección Cintras. Santiago.

Comisión Ética contra la Tortura. 2004. La memoria como fuerza de la historia: Chile, a 30 años del golpe de estado. Editorial Ayún, Santiago.

Le Breton, David. 1990. Antropología del Cuerpo y Modernidad. Ediciones Nueva Visión. Buenos Aires.

Lira, E. y Castillo, M. 1991. Psicología de la amenaza política y del miedo. ILAS. Santiago

Vicaria de la Solidaridad. 2002. Los archivos del nuevo milenio: la memoria ciudadana. Ponencia presentada al Seminario organizado por el Archivo Nacional (DIBAM). Fundación de Documentos y Archivos de la Vicaría de la Solidaridad. Santiago.

PRAIS. 2001. Para la atención de personas afectadas por la represión política ejercida por el estado en el período 1973-1990. Gobierno de Chile, Ministerios de Salud. Santiago.

Vidal, Hernán. 1991. Dictadura militar, trauma social e inauguración de la sociología del teatro en Chile. Institute for the Study of Ideologies and Literatures. Series Literatures and Human Rights, N° 8. Minneanapolis.








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